miércoles, 25 de marzo de 2009

Solo un Sueño


Arte

Cuando el
Espíritu
Se desvanece
Aparece
La
Forma.
(Charles Bukowski)

Pensar la vida como un sueño, terminar con el estado de vigilia y desencadenar el estado onírico del que habla Freud. Es la medula de la película de Sam Mendes con Leonardo DiCaprio y Kate Winslet.
Sus protagonistas Frank y April, una pareja norteamericana que se conoce en una fiesta cuya primera conversación se convierte en su delirio como esposos, padres, amantes y enemigos.
“Cuáles son tus sueños”, fue la primera pregunta de April para Frank. Él un joven que había ido a Francia vestido de militar y conocido gente viva allá, considera que hablar de sus sueños es una molestia y aburrimiento de mortales.
Con ese primer dialogo de los protagonistas se comienza a tejer el drama de sus vidas. Ella estudiante de actuación que busca sus sueños y él un hombre que no es feliz en su trabajo, pero aprende y se supera dentro de su ámbito laboral.
Un ámbito laboral conformado por hombres que diario toman el tren para llegar a la ciudad, vestidos de traje color negro o gris, con sombrero, portafolio y el periódico “Daily News”. Hombres que comparten un elevador atiborrado de colores sobrios y miradas sin inquietudes.
Es la sucesión de rutinas traslados masivos por tren del hogar al trabajo y viceversa, promesas de ascenso laboral, adulterios insípidos, simulaciones, mentiras, cigarros, bebidas, conversaciones estériles, homogeneidad en el vestuario y las conductas.
La rutina entendida como una costumbre arraigada o un hábito adquirido por mera práctica que permite hacer las cosas sin razonarlas. Significa que una rutina es un automatismo que podemos hacer mientras estamos pensando en otra cosa y nos convierte en seres sin preguntas frente nuestro hogar, trabajo o charlas.
Por lo tanto, la rutina de alguna manera nos impide ser conscientes del momento presente, es la práctica perfecta para encerrarnos en un mundo que no exige el sacrificio, porque la felicidad se sacrifica en la rutina de hombres mecanizados, con vicios que la misma rutina crea como el alcoholismo y el tabaquismo. Vicios propios del matrimonio Wheleer.
Resulta fatigoso terminar con la rutina porque para lograrlo tenemos que prestar atención a todo lo que estamos haciendo. En consecuencia algunos automatismos son necesarios para no volvernos locos.
La posibilidad de valernos de los automatismos hace que muchos extiendan esta actividad a todos los ámbitos de su existencia, porque es más cómodo, y eso si que es peligroso, porque quiere decir que como seres humanos ya hace rato que están muertos.
La muerte característica del ser humano que April describe como la perfección de la que goza Frank y por lo mismo merece estar vivo fuera de un ambiente laboral, organizado de forma apática donde todos comparten lo mismo para convertirlos en iguales.
Todos ellos tienen en el trabajo que les ofrece la empresa .500 de autopartes, la estabilidad necesaria para mantener una familia con hijos, niñera integrada, esposas en casas lujosas, a quienes sacar a bailar de vez en cuando para que convivan con los amigos de juventud.
Hay dos escenarios importantes en la película que en realidad son escenarios comunes de la vida cotidiana, donde nos desenvolvemos. Uno es la casa y el otro la oficina.
En estos dos grandes espacios hechos por las relaciones afectivas o de interés por hombres y para los hombres son el núcleo de los chantajes y negocios constantes de Frank y April.
Frank en su casa con April se enfrentaba continuamente a los sueños que ella tenia, a sus ganas de huir con planes no sé si inmaduros pero si egoístas, donde ella se convertía en el centro de existencia, es decir, la persona que dominaba y lograba ser feliz.
Las discusiones que tenían por la indiferencia y conformidad que demostraba Frank a la vida, eran producto de la inconformidad que tenia April con su vida, con su aislamiento a la vida laboral, por eso, ella buscaba en Francia trabajar como secretaria de alguna dependencia institucional, mientras Frank por decisión de April buscaba su felicidad.
“Buscar la felicidad”, es la frase que April repite en Frank y hace que él la adopte como justificación en los planes que tiene April en Francia para ella, Frank y sus hijos. Buscan los dos dar un salto en sus vidas y formas de pensar, dejar atrás la rutina y el confort estandarizado, abandonar amigos, tomar un barco y probar fortuna en París.
Paris como el emblema de una liberación compartida, donde leer, escribir y sentir, para cumplir finalmente ahí algún sueño de juventud, imposible de realizar en el universo robotizado en el que se desarrolla Frank y arrastra a April para condicionarse.
El siguiente personaje importante de la película por el tipo de discurso que maneja entre los protagonistas es el matemático, el hijo de la señora que les vendió la casa y define al matrimonio Wheleer como el matrimonio màs agradable y vivo que ha conocido.
El matemático un hombre con severos problemas mentales, recién salido del manicomio, se transforma en la conciencia cómplice y perturbadora de la pareja, el único ser capaz de entender, con lucidez delirante, el “vacío desesperanzador” que los acecha y del que infructuosamente intentan huir.
El vacio desesperanzador que describe Charles Bukowski en sus cuentos y novelas, con personajes precarios con trabajos que solo sirven para solventar gastos, en un ambiente podrido, sin sueños, lleno de desesperanza, alcohol, sexo y cigarros.
El matemático quien cuestiona con mayor agudeza el tránsito del matrimonio de una normalidad precaria al desequilibrio absoluto, del amor conyugal al desprecio, del envalentonamiento romántico a la humillación y la derrota.
La película proyecta los claros oscuros que se pueden apoderar de un hombre pusilánime y de una mujer paulatinamente desconectada de la realidad que le rodea. Nos presenta la indiferencia como otro sentimiento propio del ser humano que ha dejado de tener ganas de vivir y sentir con April y nos hace cuestionarnos:
¿Quién dice que las madres deben querer a sus hijos? En el momento que April considera a sus hija mayor un error, al segundo la confirmación del error y el tercero su enemigo para lograr su sueño en Francia y el obstáculo a su felicidad.
Finalmente para complementar este cuadro de neurosis y confirmar que la salud mental no existe la película nos enseña al matrimonio amigos de los Wheleer. Un matrimonio nervioso en sus actitudes de comunicación, resentido con los Wheleer y feliz dentro de sus precariedades emocionales de sentimientos.
La película nos proyecta la construcción del trabajador post fordista de la mujer de esa época, sus nuevas relaciones de convivencia y las preguntas a las que hoy día se enfrentan las parejas jóvenes que viven cerca por sueños inacabados en una realidad rebasada por la tecnología y el trabajo.
El trabajo como una relación de rutina, donde la mayoría de las veces solo se comparte la cama para dormir pocas horas, porque cuando uno llega el otro se esta preparando para despertarse e irse a trabajar.
Es una visión de matices dramáticos, la catarsis del exceso y la estridencia en las relaciones de pareja. Es el llanto el consuelo de amores neuróticos, con psicosis que constituyen a las parejas urbanas inmiscuidas en el trabajo y frustraciones del entorno.

domingo, 1 de marzo de 2009

La subjetividad del periodismo mexicano




“Lana que no te corrompa, agárrala”, es la ley Arteaga que se vive en el periodismo mexicano, desde que el PNR pasó a ser PRI y la comunicación social, dentro de las instituciones gubernamentales forzó al Estado a tener relaciones con periodistas.
Arteaga fue un reportero del periódico Excélsior, famoso por sus aforismos: “No hay crudo que no sea humilde, ni pendejo sin portafolio”, en él se entiende la construcción subjetiva del periodista de hace 50’ años y el periodista actual.
La composición subjetiva se divide en tres aspectos; la composición técnica, la composición política y la composición social que da significancia a cualquier sujeto en su ámbito laboral, en este caso al periodista.
La composición técnica del periodismo se divide en dos momentos históricos. La primer etapa es de 1945 hasta 1960, en ella están los que hoy se conocen como los periodistas de la vieja guardia: Renato Leduc, Luis Spota, Víctor Velarde y la segunda etapa que va de 1968 con el golpe al periódico Excélsior hasta la actualidad, formada por los contemporáneos: Julio Sherer, Vicente Leñero y Miguel Ángel Grados Chapa.
Los periodistas de la vieja guardia son hombres que empezaron en los periódicos como office boy, boleando zapatos afuera del periódico o en el telégrafo y por alguna razón que ellos mismos declararon desconocer, empezaron a escribir y a reportear hechos.
Ellos son periodistas que no tuvieron ninguna formación académica y por lo mismo conciben al periodismo como un oficio y no una profesión. Un oficio que tiene por escuela la cantina y las viejas.
A diferencia de los periodistas de la vieja guardia, los contemporáneos, además de estudiar una licenciatura, en la única escuela de periodismo en México de los años 60`s “Carlos Septièn García”, se especializaron en política, economía o cultura.
En la actualidad es la licenciatura, la especialidad en algún ámbito del periodismo, además de la fotografía y el diseño, requisitos de la composición técnica del periodismo moderno lo que ha creado a personajes como Julio Sherer y Vicente Leñero como grandes exponentes.
La revista Proceso producto de la fusión de estos dos reporteros, ha convertido al periodismo en una licenciatura que requiere de intelecto, imaginación profesionalizada y una especialización que legitime la pluma de quien escribe en un medio de comunicación confiable.

Actualmente se escoge un medio de comunicación por los personajes que en ellos actúan, el contenido y especialización del medio, que se convierten en la referencia de los mismos. Es pocas palabras se vive bajo: “dime que lees y te diré quién eres”.
Los contenidos y personajes de los medios de comunicación son la composición política del periodismo mexicano la que se entiende de acuerdo a la tendencia y postura política que cada uno de ellos representa en la opinión pública.
En México, los medios impresos se clasifican en periódicos de izquierda, derecha y centro. De centro son: El Universal, Crónica; El Sol De México y Excélsior.
Antes del 2006 La jornada era el único periódico que se concebía con tendencia de izquierda con la revista Proceso, mientras el periódico Reforma formaba parte de la derecha que encabezan los empresarios extranjeros en México.
Actualmente el periódico La Jornada se ha transformado en el medio oficial que anuncia las acciones del PRD en especial de Andrés Manuel López Obrador y su aparato crítico ha quedado a un lado, mientras, Reforma continua apostando por un periodismo norteamericano innovando con secciones sociales que no implican un análisis social político o de cualquier reflexión.
La composición política de ambos periódicos se concentra en un público que dista de interés social y tendencia política, mientras La Jornada con tendencia lopezobradorista continua apostando a ser el portavoz de su presidente legitimo, Reforma consiente un público que busca información especializada en negocios, moda y cocina.
Finalmente esta composición política en los anteriores periódicos más importantes a nivel nacional demuestran lo dividió que esta el país, con intereses tan diferentes que reflejan dos Mèxicos que no tienen nada en común y sus diferencias los apartan cada vez más de lograr una homogeneidad que hable de identidad nacional.
La composición social suma de la composición técnica y política de la subjetividad del periodismo mexicano se resume en las acciones, intereses y ejecución de los reporteros mexicanos, quienes hacen periodismo y construyen los medios de comunicación como institución y primer poder a nivel nacional.
Lamentablemente son reporteros que han perdido la astucia de preguntar e investigar, se han convertido en reporteros oficialistas que reproducen comunicados de prensa y boletines sin la inquietud de interrogarse el contenido de cada uno de ellos.
Los reporteros que se atreven a preguntar se convierten en periodistas que reproducen declaraciones sin contenido de autoridades y caen el “dijonismo” que no reproduce un discurso que llame la atención o comunique al lector acciones directas.
Se ha perdido la visión romántica del periodista que bebía en la cantina y conquistaba a una mujer, mientras escribir un artículo que hablara de levantar al México Bárbaro que tanto temía Vasconcelos.
Nos hemos quedado con una composición social que no reproduce comunicación y mucho menos periodismo mexicano y se resume en otra frase de Arteaga:
“Jugamos al ajedrez de cada sexenio que consiste en irse tomando el pulso mutuamente, prensa y gobierno”

La Clase obrera va al Paraíso.

Ficha técnica.
La classe operaia va in Paradiso (La clase obrera va al Paraíso) 1971
Dirección: Elio Petri.
Guión: Elio Petri, Ugo Pirro
Fotografía: Luigi Kuveiller
Escenografía: Dante Ferretti
Música: Ennio Morricone.
Montaje: Ruggero Mastroianni (Italia, 1971)
Duración: 125'.
Personajes y actores: Lulù Massa: Gian Maria Volontè. Lidia: Mariangela Melato . Adalgisa: Mietta Albertini. Militina: Salvo Randone . Sindacalista: Gino Pernice

Sinopsis
Lulu o también llamado Massa es un obrero modelo de finales de los años 60s que realiza el trabajo a destajo en una fábrica en Italia, su pensamiento, sentimientos y forma de actuar, son mecánicos, hasta el momento en que sufre un accidente en la fábrica y comienza a cuestionarse su actuar como individuo y decide unirse y aportar acciones en el sindicato de la fábrica.
Personajes Principales:
Massa (Lulu): protagonista
Fábrica : antagonista




La clase obrera va al paraíso
Un lenguaje fuerte que incluye la palabra mierda para describir el estado anímico de Massa, personaje central de la película, del director italiano Elio Petri, la contraseña que abre el telón para cuestionarnos ¿“La Clase Obrera va al Paraíso”?
Massa es un hombre que piensa y actúa de acuerdo al ritmo de trabajo y dificultad que representa el “destajo”, trabajo que realiza en una fábrica en Italia. Él se siente y razona sus movimientos como una pieza dentro de un engrane de la maquinaria que utiliza en el destajo.
Las principales características del sistema destajo es que es un incentivo individual, en el sentido de que cada persona recibe un “premio” según su desempeño.
Por ello Massa es el consentido de los ingenieros en la fábrica, porque su producción es alta, ya que su desempeño, es retribuido por el número de unidades producidas, con una cantidad fija previa por unidad.
El premio del trabajador es con relación a la rapidez con que este desempeña la tarea. Karl Marx en el capítulo 5 del Capital aborda el trabajo destajo como:
“El pago destajo no es otra cosa que la forma transmutada del salario por tiempo, así como el salario por tiempo es la forma transmutada del valor o precio de la fuerza de trabajo.
A primera vista, en el pago a destajo parece como si el valor de uso vendido por el obrero no fuera la función de su fuerza de trabajo, trabajo vivo, sino trabajo ya objetivado en el producto, y como si el precio de ese trabajo no lo determinara, como en el caso del salario por tiempo, la fracción valor diario de la fuerza de trabajo”
Elio Petri desentraña en el obrero esta forma transmutada de salario por tiempo, así como el tiempo por salario y la objetivación del producto, en el destajo dentro de una fábrica, con Massa, cuando lo hace hablar con frases cortas como:
“Una pieza un culo”
Además de frases cortas como la anterior al personaje le da hábitos para que rinda, no sienta, y no se canse mientras trabaje y cuando llegue en la noche a su casa, solo tenga ganar de beber una cerveza, fumar y ver televisión.
Es la mecanización resultado del trabajo destajo la forma de vivir de Massa de sentir sus órganos sexuales y vivir su sexualidad como una maquina que no se cansa, no se enferma y no siente.
La acción sindical y organizaciones políticas estudiantiles son el segundo elemento que componen el discurso de la cinta, y explotan la reflexión en el receptor.
El auge del movimiento sindical que plasma en el contexto Italiano, Elio Pteri, muestra como condujo siempre a nuevas luchas por mejores condiciones de trabajo y de vida a los obreros y al desgaste de enérgicas de los dueños de las fábricas.

Es el fin de la desintegración de la gran federación sindical con su idea de las cooperativas de producción la meta del capitalista con la ausencia y el vacio de un discurso antropomorfo.

Es el movimiento obrero un encuentro del socialismo con el movimiento de la clase obrera y los indicios de un radicalismo Italiano que enfrenta la conciencia del obrero con su conciencia de hombre libre.
Finalmente la noción de obrero masa que da vida a Massa en la película, identifica al nuevo sujeto social obrero, encarnado en el trabajador emigrante no calificado y totalmente separado de los medios de producción que sustituyen al obrero profesional del viejo capitalismo.
Es la última escena de los obreros en una gran banda, con división del trabajo latente, y el discurso de Massa sobre el paraíso y la niebla que envuelve a los obreros del otro lado de la pared el cuadro perfecto de la fábrica de porcelana que describe Pablo Gaytan en su articulo “Radicalismo Italiano” y la imagen que me quedo.